Un método unificado para observar nuestro océano
Queremos que los datos que generamos no solo sean útiles para los científicos, sino también para los responsables políticos.
Nicolas Pade, coordinador del proyecto MARCO-BOLO
A pesar de las diversas iniciativas dirigidas a evaluar la salud costera y los efectos de la actividad humana en los ecosistemas marinos, la falta de métodos cohesionados ha obstaculizado los avances. El proyecto MARCO-BOLO, financiado con fondos europeos, pretende transformar la forma de vigilar y gestionar la biodiversidad marina. Pondrá en práctica métodos de investigación normalizados y desarrollará tecnologías para cartografiar y vigilar la biodiversidad, como la teledetección, la robótica y el muestreo y análisis de ADN ambiental. Nicolas Pade, director ejecutivo del Centro Europeo de Recursos Biológicos Marinos (Francia) y coordinador del proyecto MARCO-BOLO, explica: «Necesitamos buenos datos para proteger y restaurar eficazmente la biodiversidad. En términos sencillos, MARCO-BOLO consiste en desarrollar nuestra capacidad para estudiar sistemáticamente la vida oceánica. Midiendo lo mismo, exactamente de la misma manera, todas las veces». El proyecto MARCO-BOLO, que cuenta con veintiún socios de distintos países de la Unión Europea, entre ellos universidades, institutos de investigación e infraestructuras y autoridades, se estructura en torno a paquetes de trabajo clave centrados en mejorar la comprensión del declive de la biodiversidad, facilitar el desarrollo de tecnologías de observación asequibles, eficientes y precisas, así como mejorar la difusión de las observaciones entre las partes interesadas. Asimismo, la iniciativa estudia la relación entre los ecosistemas terrestres y marinos de las zonas costeras. La contaminación y las actividades de uso del suelo pueden tener profundas repercusiones en la vida marina, por lo que uno de los principales objetivos del proyecto es explorar este delicado equilibrio y desarrollar estrategias a fin de mitigar los efectos antrópicos. Al combinar la experiencia científica, la innovación tecnológica y el compromiso de las partes interesadas, el método colaborativo de MARCO-BOLO pretende recortar la diferencia entre ciencia y política, convirtiendo la investigación en acciones tangibles y apoyando una política basada en pruebas a través de un mejor intercambio de datos. «Nos interesa que los datos que generamos no solo sean útiles para los científicos, sino también para los responsables políticos», afirma Pade. Al colaborar estrechamente con los responsables políticos, el equipo de MARCO-BOLO espera garantizar que los resultados del proyecto generen cambios positivos y duraderos en los mares europeos, alineándolos con las iniciativas mundiales por rehabilitar la salud de los océanos.
Palabras clave
carbono azul, nexo océano-clima-biodiversidad, adaptación y mitigación del cambio climático, secuestro de carbono, servicios ecosistémicos, biodiversidad marina, funcionamiento del ecosistemas, ecología funcional, ordenación del espacio marítimo, enfoque ecosistémico