Un correa conectada para asistir a las personas mayores que aliviará la presión sobre los sistemas sanitarios
El empleo de varios sistemas para vigilar a los más mayores y ayudarlos a que se muestren más activos es fundamental para reducir los costes asociados con su asistencia. Hoy en día, la actividad física se identifica como uno de los tres comportamientos saludables básicos capaces de proteger contra las principales enfermedades crónicas y el envejecimiento. Los adultos de mediana edad y los mayores son el grupo de población más inactivo, a pesar de que existen tecnologías asistenciales como los dispositivos vestibles. Según informes y estudios, la razón de este comportamiento es que estos dispositivos no son atractivos para los más mayores. Tradición e innovación El proyecto Invis Care, coordinado por la empresa polaca Invis sp. z o.o trabaja para resolver este problema e invitar a que los mayores utilicen dispositivos vestibles con funciones de vigilancia y activación física. Su trabajo ha permitido desarrollar un dispositivo vestible que ofrece conectividad a la industria relojera clásica. El dispositivo conecta la tradición de los relojes clásicos (su diseño) con la innovación. Piotr Muranty, director general de Invis y coordinador del proyecto, añade: «Los usuarios pueden seguir usando sus relojes y disfrutar de todo su valor sentimental sin renunciar al uso de nuevas tecnologías». Esta tecnología ayuda a vigilar la actividad física de los más mayores, recordarles cuándo tomarse la medicación e incluso puede detectar caídas. También se cargará por medios inalámbricos. Lecciones aprendidas y retos por superar La primera fase del proyecto Invis Care sirvió para conocer mejor los problemas fisiológicos a los que se enfrentan los más mayores a la hora de utilizar nuevas tecnologías. El equipo también descubrió la relación especial entre abuelos y nietos y cómo podría utilizarse para superar las barreras tecnológicas. Es más, el proyecto puso de relieve lo bien informados que están los mayores sobre asuntos de privacidad. En cuanto a los obstáculos, lo más complicado resultó dar con una forma de instalar el dispositivo en una correa de reloj bonita. «Si, por ejemplo, queremos detectar una caída es necesario incluir una forma de medir la presión, lo cual puede aumentar enormemente el tamaño de la correa», explica Muranty. Además, la imprecisión de los dispositivos y del «software» que mide los pasos para los mayores fue un problema mayor de lo que se esperaba. El grado de error fue de hasta el 40 %, razón por la que hubo que desechar cualquier tecnología previa. Invis Care optó así por desarrollar su propio «software» de acelerador. De cara al futuro Los resultados de la fase 1 demostraron la viabilidad de la propuesta y motivaron a los responsables de Invis Care a poner en marcha la fase 2. En palabras de Muranty: «Nos planteamos comercializar este año nuestro producto básico, la correa Invis Strap, que brinda tecnologías modernas asociadas a los relojes inteligentes al ámbito de los relojes clásicos». El usuario puede aprovechar muchas funcionalidades modernas sin prescindir de su reloj suizo favorito. Además, gracias a la cooperación con Fidesmo y MasterCard, los usuarios pueden incluso realizar pagos sin contacto. La comercialización de Invis Strap también servirá para preparar y poner en marcha la comercialización de Invis Care y solicitar ayuda de la fase 2 del Instrumento PYME. El proyecto también contempla para la fase 2 la posibilidad de incluir en su aplicación una medición de un electrocardiograma temporal. «Invis Care ofrecerá a los usuarios la posibilidad de detectar el ritmo cardiaco en función de la señal del electrocardiograma detectada por dos electrodos ubicados en la correa del reloj», explica Patryk Lamprecht, director técnico de Invis.
Palabras clave
Invis Care, mayores, vestible, asistencia sanitaria, reloj clásico, reloj inteligente, tecnología nueva, actividad física