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Social Distress Response in the Context of Empathy in Rats

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Cómo la empatía nos impulsa a ayudar a los demás

¿Por qué algunas personas ayudan a otras mientras que otras acosan o matan? Los científicos del proyecto SOCIORATS examinaron una parte del cerebro que experimenta el dolor de otros y nos hace proporcionar ayuda.

Según sugiere una nueva investigación llevada a cabo en el marco del proyecto de la Unión Europea SOCIORATS, la activación de un centro de la empatía situado entre los dos hemisferios del cerebro es lo que impulsa a las personas a ayudar a otras cuando sienten dolor. La desactivación o reducción de la actividad en la corteza cingulada rostral altera el comportamiento, lo que puede ofrecer una pista sobre por qué los sociópatas y acosadores, que carecen de empatía, se comportan mal con otros humanos. Según el doctor Christian Keysers, codirector del www.socialbrainlab.org (Social Brain Lab) en el Instituto Neerlandés de Neurociencia de Ámsterdam, centro que llevó a cabo la investigación: «Esto realmente apunta a la importancia de esta región del cerebro. Cada vez estamos más cerca de una verdadera comprensión mecanicista de lo que nos hace sociales». Supervisado por el doctor Keysers y con el apoyo del programa Marie Skłodowska-Curie, el doctor Julen Hernandez-Lallement llevó a cabo experimentos con cien parejas de ratas, con los que descubrió que estos animales, al igual que los humanos, cambiaban su comportamiento si veían que este hacía daño a otra rata. El doctor ofrecía a las ratas la opción de elegir entre dos palancas, una que proporcionaba un gránulo de azúcar con poco esfuerzo y otra que proporcionaba la misma cantidad de azúcar con el doble de esfuerzo, debido a que el muelle de la palanca estaba más duro. Cuando las ratas desarrollaban una mayor preferencia por una de las palancas, el doctor Hernandez-Lallement hacía que la palanca preferida no solo proporcionara el azúcar, sino que también diera una leve descarga eléctrica a otra rata vecina.

La nobleza de las ratas

Descubrieron que la mitad de las ratas se decantó por la otra palanca que antes les gustaba menos. «Normalmente, eso significa que las ratas están dispuestas a trabajar más duro por conseguir el azúcar, si la opción fácil es mala para otra rata», dice el doctor Keysers. Después, llevaron el experimento un paso más allá al desactivar la corteza cingulada rostral, donde habían encontrado neuronas espejo para el dolor. Descubrieron que sin una corteza cingulada rostral completamente funcional, las ratas ya no evitaban la palanca de la descarga que lastimaba a la otra rata y no mostraban aversión hacia las acciones que dañan a otras. El equipo de investigación observó que no todas las ratas cambiaban su comportamiento en la primera parte del experimento para ayudar a su compañera. «Esto es interesante ya que refleja las diferencias individuales que también encontramos en los humanos y abre nuevas posibilidades de investigación sobre las diferencias individuales», señala el doctor Keysers. Como resultado de los conocimientos obtenidos en el proyecto, los investigadores creen que aumentará el número de neurólogos centrados en la corteza cingulada rostral para explicar las diferencias entre los individuos y buscar intervenciones farmacológicas para tratar la psicopatía criminal. En la actualidad, el laboratorio está repitiendo el experimento de las ratas en la ínsula anterior, otra parte del cerebro vinculada a la empatía. El doctor Keysers es un apasionado de este tipo de investigación fundamental en el límite entre las ciencias sociales y la neurociencia, porque tiene mucho que enseñarnos sobre la naturaleza humana y la de otros mamíferos: «El darwinismo sugiere que los animales evolucionaron para ganar la carrera de los más aptos y egoístas. Y, sin embargo, nuestros estudios sugieren que los humanos (o al menos muchos de nosotros) estamos predispuestos a sentir empatía, lo que arroja una luz más dulce sobre el mundo en el que vivimos».

Palabras clave

SOCIORATS, ratas, empatía, corteza cingulada rostral, ínsula anterior, empático, sociópatas, acosadores

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