Transformar el pasado industrial de Europa en pro de un futuro sostenible
Europa, antaño cuna de la revolución industrial, ha visto cómo la globalización transformaba su panorama manufacturero. A medida que las ciudades avanzaban hacia economías del conocimiento, las zonas industriales, otrora prósperas, cayeron en el abandono y los puestos de trabajo en el sector manufacturero disminuyeron. Aunque representan una pérdida importante para la región, estos espacios industriales abandonados también sirven como oportunidades de revitalización. El proyecto CENTRINNO, financiado con fondos europeos, surgió para hacer frente a este reto, reimaginando y desarrollando estrategias para transformar estas zonas olvidadas en polos manufactureros sostenibles e integradores. «El proyecto se fundó sobre cinco pilares fundamentales: economía circular, patrimonio, inclusión social, formación profesional y espacios de innovación, garantizando que los emplazamientos posindustriales se conviertan en motores dinámicos de transformación urbana», afirma Clara Maddalena Callegaris, coordinadora del proyecto CENTRINNO.
Revitalizar la fabricación urbana
El equipo de CENTRINNO fomentó nuevos modelos de fabricación urbana que apoyaban la resiliencia ecológica y las economías locales. Ha trazado un mapa de recursos, competencias y materiales urbanos para apoyar nuevas formas de producción local, conectando tradición e innovación. El proyecto contó con la participación de comunidades locales, profesionales creativos e instituciones educativas para dotar a las personas de nuevas capacidades y fortalecer el tejido cultural de los barrios. También se promovió la toma de decisiones en colaboración y el espíritu emprendedor sostenible. El equipo de CENTRINNO persiguió estos objetivos en nueve ciudades piloto europeas: Ámsterdam, Barcelona, Blönduós, Copenhague, Ginebra, Milán, París, Tallin y Zagreb. Puso a prueba diferentes modelos de Fab City Hubs —espacios para la colaboración, la innovación y las iniciativas impulsadas por la comunidad— fundamentados en la iniciativa mundial Fab City, un movimiento centrado en la transformación de los sistemas industriales urbanos para un futuro sostenible.
Historias de éxito
En Tallin, la península de Kopli, antaño sede de la producción de algodón, la fabricación de productos químicos y la construcción naval, fue testigo de la transformación de un antiguo centro cultural en un Fab City Hub. El lugar cuenta ahora con huertos comunitarios, un espacio público para creadores y un colmenar, que fomentan la resiliencia urbana y la biodiversidad. El centro se incluyó en la red oficial de economía circular de Tallin y la ciudad se ha comprometido a conseguir financiación para restaurar completamente el edificio. Mientras tanto, en Milán, CENTRINNO adoptó un planteamiento distribuido, en el que se reunía a la comunidad urbana de creadores y agentes de la economía circular en BASE, una fábrica histórica situada en el barrio de Tortona, dedicado a la moda. El recinto acogió actos fundamentales como Milano Circolare, que reunió a expertos para dar forma al futuro de la moda circular. Se convirtió en punto central de la plataforma digital Manifattura Milano, diseñada para conectar a artesanos, diseñadores y fabricantes mediante el fomento del intercambio de conocimientos para una moda sostenible. Además, en el proyecto piloto se puso en marcha Circular Urban Paths, un programa de formación profesional que enseña técnicas de fabricación sostenible. La repercusión de CENTRINNO se extendió más allá de la transformación espacial, lo que fomentó modelos empresariales sostenibles. «El proyecto facilitó directamente la creación de 99 nuevas empresas y 299 oportunidades de empleo, integrando el espíritu empresarial en los Fab City Hub», afirma Callegaris.
Crear un futuro sostenible
El equipo del proyecto ha desarrollado cinco recursos clave: el conjunto de herramientas para los Fab City Hubs; la cartografía ENTRINNO, para guiar a las comunidades en la cartografía de las habilidades y recursos locales para las economías circulares; Living Archive, una plataforma de acceso abierto para promover el patrimonio posindustrial; CENTRINNO School, para crear programas educativos sobre fabricación circular y digital; y CENTRINNO Network, para facilitar comunidades socialmente inclusivas. A medida que el mundo se enfrenta a avances tecnológicos y retos geopolíticos, el planteamiento de CENTRINNO sigue siendo pertinente. «El equipo del proyecto ha demostrado cómo los Fab City Hubs pueden fomentar la resiliencia local, la producción circular y el intercambio de conocimientos, cruciales a medida que la inteligencia artificial reconfigura los mercados laborales y las cadenas de suministro», añade Callegaris. Al fomentar la fabricación localizada y reforzar las cadenas de suministro regionales, el proyecto ofrece un modelo de resiliencia económica en tiempos de perturbaciones comerciales.
Palabras clave
CENTRINNO, economía circular, fabricación urbana, espíritu emprendedor, sostenibilidad, inclusión social